Cuando realmente te pedí un soporte y apoyo, me distes la espalda y solo me dijiste no. En el día que te pedí un simple favor, ni siquiera te importo. Mil veces me restregaste en la cara, que diste todo por mí, que perdiste toda tu vida atendiendo todas mis necesidades, para nunca fallarme, para que a mí no me faltara nada, y por esas cosas yo te admiraba pensando que eras mi modelo a seguir. Pero qué tristeza, es el saber que hoy no es así, que todo lo que hacías era porque no había otra salida, que era tu diario vivir. Que no te quedaba de otra. Hoy reboto contra la pared y me doy cuenta que toda mi vida fue una mentira, esa historia de mierda que tú me decías, sin darme cuenta de que eres igual a todas ellas. Simplemente una mierda. Llena de ira y engaños, para que así yo no me diera cuenta de lo que estaba pasando.

Pensar que hoy no tengo nada, porque pensabas que tú siempre estabas, no importara lo que pasara, tú siempre estabas. Pero hoy, que soy una adulta y me doy cuenta que no todo es aquel cuenta de hadas que me contabas, me atrevo a quitarte la máscara de “mujer honrada” que solía decir que por mi hasta la vida dabas, que hacías lo que fuera sin importar nada. Ahora bien, te pregunto una última vez ¿porque hoy me das la espalda? como si yo nunca hubiese valido nada. Será por que en verdad era una mierda lo que me decías y lo que yo vivía. Contéstame esta vez, si es que me puedes dar la cara, si es que se puede llamar como solía decir “mujer honrada” porque puedes estar segura de que hoy me doy cuenta que no tienes nada. No lo puedo creer de la forma que me has decepcionado mujer de mascara, a la que nadie conoce, a la que dice presente cuando tiene que dar la cara, sin saber lo que realmente guardas dentro de eso que dices ser un ser humano de alma blanca en la que todo vale por lo que me has dado.

Nunca olvidare este día, en que me diste la espalda, siempre lo recordare ya que eso de familia para ti no vela, ya que dentro de mi serás una simple conocida. Quiero que sepas, que esta es la última que aguantare y te lo puedo jurar que de ti hoy me doy cuenta que no he de necesitar, que solo en mí puedo contar. Que eso de familia es una palabra más, que solo se usa para titular algo que no es real. “Mujer honrada” que solo viste un disfraz, la que no lo es y solo recordare como un objeto mas de mi casa…

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